Les voy a contar una pequeña historia, algo que me sucedió hace unos años. Una cosa maravillosa de mi ciudad es que cuando caminas por sus calles siempre te encuentras con gente que se cruza contigo, nunca te sientes solo, ciudadanos anónimos que por unos segundos cruzan tu mirada con la tuya. Un día andaba yo por una calle de mi barrio cuando se cruzo conmigo una persona que no era anónima, lo reconocí enseguida ya que él era un actor de teatro muy conocido al que yo admiraba muchísimo y al cual había visto en casi todas sus obras, nuestras miradas se cruzaron, yo le mire y le sonreí, el me miro y me devolvió la sonrisa. Durante un tiempo nuestras miradas siguieron cruzándose al igual que nuestras sonrisas. Me entere por algún conocido que aquel actor vivía por el barrio de ahí mis pequeños cruces de miradas y sonrisas con él, yo lo reconocía siempre como un actor famoso y el me reconocía como una admiradora.
Durante algún tiempo me fui cruzando con mi famoso vecino y un día de aquellos andaba yo bastante cabreada y triste, no había sido un buen día en el trabajo e iba pensado en mis cosas con la mirada hacía el suelo, cuando me pare en un semáforo esperando a que el maldito cambiara de color, levante la mirada y la mirada del vecino actor estaba en el semáforo de la cera de enfrente, aquel día mi mirada era seria y triste, en el momento de cruzarnos mi vecino me miro y me sonrió pero algo hizo que me dejo paradísima… ¡Me guiño un ojo!. Aquel gesto me hizo sonreír, seguí caminando por la calle de mi barrio con otro semblante en mi cara, la alegría volvía a ella a pesar de ser un mal día. Aquel actor vecino del barrio hizo lo que siempre había hecho conmigo hacerme reír.

Hoy me han dado una malísima noticia, la muerte del actor PEPE RUBIANES por un malvado cáncer de pulmón. Actor muy querido por muchos pero también muy odiado por otros, nunca callaba lo que sentía y eso a muchos les molestaba. Les tengo que confesar mis terribles ataques de risa viéndole actuar solo en el escenario de un teatro, recitando sus delirantes y satíricos monólogos.
Hoy es un día muy triste para mi, por la muerte del que fue un vecino mio, aquel famoso actor con el que cruzaba silenciosas miradas y sonrisas, aquel que un día me guiño su ojo. Permitan esta pequeña anecdota como homenaje a mi querido vecino "PEPE" que con su sonrisa y el guiño de su ojo me alegro un maldito día.
¡¡¡¡GRACIAS PEPE!!!!